Milton lo deja muy claro en su icónica frase final: "La vanidad es, definitivamente, mi pecado favorito" . La película entera explora cómo el ego de Kevin lo ciega ante la destrucción de su propia vida.
Para la audiencia de América Latina, la experiencia no está completa sin el doblaje original que marcó nuestra infancia: es una búsqueda recurrente entre los cinéfilos que quieren revivir la magia (o la condena) de esta historia en su idioma natal. Milton lo deja muy claro en su icónica