Algunos espectadores evitan las películas subtituladas porque "distraen". En Tenemos que hablar de Kevin , paradójicamente, los subtítulos te concentran . La película es visualmente hipnótica (la fotografía de Seamus McGarvey es una obra de arte de rojos y grises). Leer los diálogos te obliga a mirar constantemente la pantalla, impidiendo que desvíes la mirada ante las escenas más incómodas.
( We Need to Talk About Kevin ), es quizás su obra más perturbadora. Basada en la exitosa novela de Lionel Shriver, la película nos sumerge en una pesadilla visual y psicológica que cuestiona los pilares más sagrados de la maternidad y el origen de la maldad. Sinopsis y Trama tenemos que hablar de kevin subtitulada
Además, los subtítulos permiten mantener palabras y frases en inglés que no tienen traducción directa al español sin perder matices. La palabra "responsible" que Kevin usa contra su madre tiene un peso legal y emocional muy distinto al "responsable" español en ese contexto específico. Leer la palabra original en el subtítulo (cuando se usan subtítulos bilingües) o ver la nota del traductor es invaluable. Leer los diálogos te obliga a mirar constantemente